En esta época ya empieza a haber más recuerdos, unos buenos y otros malos. Hace ya tiempo que en la Cofradía comenzaron con la costumbre de pedir derramas para asumir los costes de mejoras en los pasos. En este caso se pideron a cada bracero, de forma voluntaria, y a plazos, 25000 ptas. para poder sustituir el trono. De aquella eramos tres miembros de la familia en el paso de la Crucifixión, lo cuál suponía 75000 ptas., inasumible para mis padres pagar tal cantidad. Aún así, creo que entre todos logramos pagar 15000 ptas.
El trono que se puso es, en mi modesta opinión, uno de los más bonitos que hay en la procesión de los Pasos. Hoy en día puede seguir viéndose en La Flagelación (el trono de debajo de los dos superpuestos) y que no estaría mal que cuando se quitase de este paso nos lo volvieran a poner. Desde que nos lo cambiaron en el año 1992 no se ha vuelto a acertar con los tronos de nuestro paso.
Esta morriña también pueda estar motivada porque fué con este trono con el que pujé por primera vez, con dieciséis años. De aquella estaba apuntado como bandera suplente -qué mal se llevaba la dichosa bandera con viento- y mi padre me dejó un rato en su sitio. Las sensaciones fueron encontradas, peso, dolor, satisfacción, orgullo. Recuerdo que tenía que tener mucho cuidado con los pies porque el sitio de mi padre era al lado del tentemozo.
También tenemos que recordar que la Crucifixión llevaba las figuras de San Juan y la Virgen antiguas (incorporadas al paso en el año 1928; algún año se sacó también la efigie de María Magdalena del paso del Descendimiento de Minerva, aunque no dispongo de imágenes gráficas), de serie (ver artículo en la Horqueta Digital, sección Un Brazo Libre sobre "Imágenes de Serie. Un arte menospreciado" de Emilio Campomanes), que tenían un peso inferior, y que se arrinconaron, prestaron, destartalaron, recuperaron, procesionarion (la Virgen pujada por hermanas de la Cofradía de Angustias y Soledad) y se guardaron. En la reunión previa de los braceros de esta Semana Santa se sugirió que con motivo del centenario de la incorporación del Cristo a la Procesión (1908) se volvieran a sacar las imágenes, si era posible. Creo que no se atrevieron a ello porque si las llegan a poner no volvemos a dejar que las quiten.
En esta época también empecé a ayudar a Elifio (q.e.p.d.) con la pértiga para levantar los cables al paso de la Cruz. Por mucho que digan en algunos mentideros sobre su procedencia, la pértiga de la Crucifixión la hizo Elifio con barras de cortina de su tienda (antes las hizo de madera, pero se partían). También le puso la gala de su bolsillo. La pértiga es muy ingrata, aunque estuve con ella de ayudante durante diez años. Hay momentos en la procesión de mucha actividad, pero en otros vas cargando con ella, a la fila, oyendo a los niños de las orillas preguntando ¿para qué sirve ese palo tan grande?; puedo asegurar que he oído respuestas de las más dispares, hasta que sirve para castigar a los niños que no se portan bien. Es también ingrata porque no se valora realmente el trabajo que se hace; hay que montar, subir, elevar el cable, bajar, desmontar, correr hasta el siguiente cable ... En algunas ocasiones llegamos a pasar por debajo del paso debido a la estrechez de las calles.
Afortunadamente hoy han quitado gran parte de los cables que dificultan el paso de la procesión, aunque sigue siendo imprescindible en algunos tramos del recorrido. Como chascarrillo, comentar que la pértiga montada tiene la misma longitud que la parte alta de la cruz del paso puesto a hombros.
Este año me han vuelto a encasquetar la pértiga en la calle Ordoño. Nadie quería llevarla así que, como el suplente que puse a pujar tenía cara de poder solo con el paso, decidí que él podía perfectamente meter el paso en Santa Nonia y yo podía recordar viejos tiempos. Cuando llegamos a la calle de la Rúa eché mucho de menos a Elifio; era un tío muy simpático que se quedaba con todo el mundo y que animaba mucho el cotarro. Su familia sigue pujando en el paso. Con un poco de suerte logramos levantar todos los cables y el paso pasó bien, aunque mi sensación volvió a ser de ingratitud, ¡cómo en los viejos tiempos!.
El trono que se puso es, en mi modesta opinión, uno de los más bonitos que hay en la procesión de los Pasos. Hoy en día puede seguir viéndose en La Flagelación (el trono de debajo de los dos superpuestos) y que no estaría mal que cuando se quitase de este paso nos lo volvieran a poner. Desde que nos lo cambiaron en el año 1992 no se ha vuelto a acertar con los tronos de nuestro paso.
Esta morriña también pueda estar motivada porque fué con este trono con el que pujé por primera vez, con dieciséis años. De aquella estaba apuntado como bandera suplente -qué mal se llevaba la dichosa bandera con viento- y mi padre me dejó un rato en su sitio. Las sensaciones fueron encontradas, peso, dolor, satisfacción, orgullo. Recuerdo que tenía que tener mucho cuidado con los pies porque el sitio de mi padre era al lado del tentemozo.
También tenemos que recordar que la Crucifixión llevaba las figuras de San Juan y la Virgen antiguas (incorporadas al paso en el año 1928; algún año se sacó también la efigie de María Magdalena del paso del Descendimiento de Minerva, aunque no dispongo de imágenes gráficas), de serie (ver artículo en la Horqueta Digital, sección Un Brazo Libre sobre "Imágenes de Serie. Un arte menospreciado" de Emilio Campomanes), que tenían un peso inferior, y que se arrinconaron, prestaron, destartalaron, recuperaron, procesionarion (la Virgen pujada por hermanas de la Cofradía de Angustias y Soledad) y se guardaron. En la reunión previa de los braceros de esta Semana Santa se sugirió que con motivo del centenario de la incorporación del Cristo a la Procesión (1908) se volvieran a sacar las imágenes, si era posible. Creo que no se atrevieron a ello porque si las llegan a poner no volvemos a dejar que las quiten.En esta época también empecé a ayudar a Elifio (q.e.p.d.) con la pértiga para levantar los cables al paso de la Cruz. Por mucho que digan en algunos mentideros sobre su procedencia, la pértiga de la Crucifixión la hizo Elifio con barras de cortina de su tienda (antes las hizo de madera, pero se partían). También le puso la gala de su bolsillo. La pértiga es muy ingrata, aunque estuve con ella de ayudante durante diez años. Hay momentos en la procesión de mucha actividad, pero en otros vas cargando con ella, a la fila, oyendo a los niños de las orillas preguntando ¿para qué sirve ese palo tan grande?; puedo asegurar que he oído respuestas de las más dispares, hasta que sirve para castigar a los niños que no se portan bien. Es también ingrata porque no se valora realmente el trabajo que se hace; hay que montar, subir, elevar el cable, bajar, desmontar, correr hasta el siguiente cable ... En algunas ocasiones llegamos a pasar por debajo del paso debido a la estrechez de las calles.
Afortunadamente hoy han quitado gran parte de los cables que dificultan el paso de la procesión, aunque sigue siendo imprescindible en algunos tramos del recorrido. Como chascarrillo, comentar que la pértiga montada tiene la misma longitud que la parte alta de la cruz del paso puesto a hombros.
Este año me han vuelto a encasquetar la pértiga en la calle Ordoño. Nadie quería llevarla así que, como el suplente que puse a pujar tenía cara de poder solo con el paso, decidí que él podía perfectamente meter el paso en Santa Nonia y yo podía recordar viejos tiempos. Cuando llegamos a la calle de la Rúa eché mucho de menos a Elifio; era un tío muy simpático que se quedaba con todo el mundo y que animaba mucho el cotarro. Su familia sigue pujando en el paso. Con un poco de suerte logramos levantar todos los cables y el paso pasó bien, aunque mi sensación volvió a ser de ingratitud, ¡cómo en los viejos tiempos!.
2 comentarios:
Hola Paco:
Soy Ricardo el hijo de Elifio, me ha emocionado mucho tus comentarios sobre mi padre y como sabes valorar lo que hizo con tanto cariño, en silencio y sin el tipico ¡que sea enhorabuna! y sin recibir ningua visita en su ultimo dia entre nosotros de ningun miembro de la junta para darle el ultimo adios.
Gracias a hermanos como tu no ha caido en saco roto lo que hizo.
Muchas gracias, sigue asi y cuenta conmigo para lo que desees.
Un fuerte abrazo de tu hermano en Jesus.
Ricardo Alonso Barriales
(Brazero del paso de la Crucifisión).
Ricardo. Me han emocionado mucho tus palabras, y ten en cuenta, que en mi familia siempre que llega viernes santo, siempre tenemos un recuerdo de la "vieja guardia" que ya no está entre nosotros. Un abrazo.
Pd.: Me alegra mucho que hayas leido esto
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