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lunes, 7 de abril de 2008

Recorrido de la Procesión de los Pasos

A través de Google Maps, he creado este recorrido virtual por las calles del viejo León que muestran el trayecto de la procesión de los Pasos en la mañana del Viernes Santo.


Ver mapa más grande

viernes, 28 de marzo de 2008

Recuerdos de la juventud

Llegamos a los años 90. Suplente Nº 2 del paso, a un paso de la titularidad. En esta década empiezan los cambios estructurales del paso que desembocaran, puesto en labios de algunos papones, en una tragedia sin precedentes dentro de los anales de la Cofradía.

Comienza la escabechina con la sustitución de las figuras de San Juan y la Virgen existentes por otras elaboradas por el imaginero Madrileño Faustino Sanz Herranz, que completa con una talla de María Magdalena. No guardo fotos de aquella época, aunque, sinceramente, creo que las figuras que entregó el escultor eran bastante dignas. El problema es que las entregó sin terminar, con varios retoques pendientes y con prisas; mi opinión es que el artista se vió presionado por la Cofradía para poder procesionar las nuevas figuras en esa Semana Santa y entregó lo que pudo.

Seguimos manteniendo el trono de la adolescencia, pero algo cambia: se recorta la cruz, se ubica en el centro del paso y se apelotonan las figuras. Si hay algo que eche de menos del anterior paso es la ligereza de la composición y la impresión que daba ver el Cristo en la cruz.


Creo recordar que en algún video que editó el Diario de León en aquella época salen las nuevas figuras en medio de la lluvia. Voy a ver si lo recupero y lo cuelgo aquí.

El caso es que la Cofradía no está contenta con estas figuras, por lo que decide volver a cambiarlas. A través de D. Melchor Gutiérrez San Martín, realiza unos bocetos en cera de las caras y de los cuerpos de las nuevas tallas y se encargan al mismo escultor unas nuevas figuras; para mí esto fué un error; no se puede decir a un escultor de renombre cómo tiene que tallar unas figuras.
Una vez recibidas, ¡se abre la caja de los truenos!. Polémica sobre si coinciden con los bocetos encargados, que si la Magdalena tiene los pechos grandes, que si no coinciden con la estética del Cristo, que si es una imágen penosa para la procesión de los pasos y, todo ello, aireado en la prensa de la época. Tuvo hasta que intervenir D. Máximo Gómez Rascón, Director del Museo Catedralicio de aquella, para verificar la estética de las figuras (sobre todo la Magdalena) y aprobar su salida en procesión. Así puestos, de regalo también estrenamos trono nuevo y ampliación de varas y braceros. ¡Qué trono Dios Mío! Dieciocho cartolas barrocas mostrando Dieciocho personajes de los evangelios, flanqueados por cuatro cirios. Obra monumental donde las haya, pero, ¡redios! cómo pesaba.

Aquí se muestra el trono el día de la saca de 1992, primer año que se procesiona. Se puede ver la ampliación de la parrilla de cinco a seis varas y las cartolas de la parte de delante; aunque no se vea, también están soldadas las alargaderas de las varas para admitir dos braceros más por vara.

Como también se podrá comprobar, la altura del nuevo trono aumenta considerablemente, teniendo que recortar la cruz para seguir manteniendo una altura adecuada para transitar por las calles.

Esta, creo recordar, fué la última ocasión que el Paso de la Crucifixión se montó y expuso en Santa Nonia (la foto, aunque mala, es de la saca del año 92)

El trono hoy en día se puede seguir viendo en el Paso de la Verónica, traspasado debido al "incidente", del que hablaré en otro momento.



miércoles, 26 de marzo de 2008

Recuerdos de la infancia

Bueno, pues ya se acabó la Semana Santa del año 2008 y creo que es hora que empiece a escribir las sensaciones cómo papón que he tenido a lo largo de mi vida.

Mi padre nos metió a mi hermano y a mí en el ajo semanasantero, únicamente en una Cofradía (no como suele ser habitual en estos lares) y no como muchos presumen de ello "desde que nací". Mis padres no se podían permitir pagar la cuota anual, por lo que hasta los once años no me hicieron papón, lo cuál no quiere decir que no saliese en la procesión. Entre mi madre y mi abuela me confeccionaron una túnica "de los negros" y con un emblema de los que bordaba mi tía Teresa y que había en mi casa, allí que este "paponín" de cuatro años apareció de la mano de su mamá en la Plaza Mayor, a arrimarse al Paso de la Crucifixión. Mi padre, que ya no procesiona, y que me había hecho mi cruz en su trabajo, me puso a la fila detrás de la bandera y me hizo notar que aquello no era un carnaval, por lo que debía mantener la compostura.



Evidentemente tengo pocos recuerdos de esos años. El primer recuerdo que se me quedó marcado a fuego en el alma fué en el año 1982: Aquel año decidí que quería salir en la procesión del Pregón del Lunes Santo (todavía era la procesión del pregón y sólo salía el paso del Nazareno con las Cofradías de Angustias, Minerva, JDO, Santa Marta, Siete Palabras y el Perdón) y allí que me planté con mi túnica y mi cruz. Grave error. Aquél año hizo un frío que pelaba y este "paponín" cogió unas anginas de espanto, por lo que el Viernes Santo me tuve que quedar en la cama con fiebre. Ese año nevó, pero la procesión salió a la calle con todas sus consecuencias.



Decidí, después del terrible berrinche, que sólo dedicaría mis esfuerzos a una sóla procesión, y desde entonces lo sigo manteniendo con rigor, al igual que mi hermano.



De por aquella los pasos no eran los mazacotes que son ahora. Como mucho había entre 20 y 40 braceros por paso. En esta foto aparece el San Juan con tres varas y dos braceros por vara. No se recargaba en exceso de flores (me parece que los adornos los hacía "Flores Sabadell") y las filas de "paponines" eran eternas. Tampoco recuerdo que se llegase tan mal a Santa Nonia como se llega ahora, ni que cada dos pasos fuese una banda de música, sino algo más coherente. Sí recuerdo que existían los monaguillos, que llegaban en autobús a la salida formando una algarabía tremenda, y que los escoltas llevaban el fusil (el antiguo Cetme C) a la funerala. Recuerdo la cara de satisfacción de mi padre y de mi hermano y de todos los braceros de la Crucifixión después de pujar.



Hace mucho tiempo que no veo caras de satisfacción al terminar la procesión ...