miércoles, 22 de abril de 2009

CRONICA DE LA PROCESION 2009

Este año tocaba estrenar corbata. Mi padre se levanta y en pijama y bata, nos ayuda a mi hermano y a mí a vestirnos; él ya no sale, pero la procesión la lleva dentro.

El camino desde la casa paterna hasta Santa Nonia, sin novedad, pocos “Genarines” y también pocos hermanos por el camino. Como siempre, La Crucifixión ya está en la calle, aunque sólo estamos diez braceros. Poco a poco van llegando el resto; se echan de menos caras conocidas y hay pocos suplentes, pero en fin, se hará lo que se pueda. El adorno floral, espectacular; me ha gustado este año la combinación de colores: Enhorabuena a los responsables. Paso de lista y a colocarse; el Seise y el Bracero Mayor, muy bien colocando al personal: ¡Parece que el paso pesa menos!. Ya veremos dentro de tres horas.

A las siete sale el Nazareno y somos espectadores de excepción; no dejo de emocionarme con el himno nacional a la salida de Jesús.



A las ocho y veinte arrancamos; después de casi hora y media de espera. Un abrazo y un beso con mi hermano -¡otro año más Fernando!- y adelante. ¡Qué bien va el Paso este año!; en la calle Hospicio, primeras bajadas y subidas, pero sin problemas. La entrada en la Plaza del Grano, espectacular, bien acompasados con la banda y sin bajar el paso hasta el principio de la cuesta; la calle corta ¡bien!. No nos lo creemos. Hemos sido capaces de dar una curva complicada sin perder el paso y sin tropezar.

Desde la plaza de Riaño hasta la Plaza Mayor, sin banda, pero un “replicante” nos marca el paso. Gracias a la banda. ¡Cómo habéis mejorado!. La entrada en la Plaza Mayor también bien, sin menear mucho el paso y sin tropezones. Al posarlo a la espera del Encuentro los comentarios son de sorpresa: ¡Qué bien hemos ido!, ¡así da gusto!, ¡ojalá fueramos toda la procesión así!. El encuentro largo, pero el sermón muy bueno, y luego otra vez a esperar; cuando reiniciamos la marcha ya se nota la marcha de titulares, aunque todavía se aguanta bien hasta la Catedral.

Cardenal Landazuri ya es un infierno; se pierde el paso, se nos enreda la cruz en un cable, empiezan a flaquear los hombros, en fin, viejos recuerdos.

Después del descanso, en fin, que os voy a contar, miradas al cielo, llueve, graniza, diluvia. Empezamos nuevamente el recorrido y nuestros anhelos de que el paso vaya bien se esfuman con la primera tirada. A trompicones llegamos al final de la calle del Cid y encontramos al abad muy emocionado. Calle Ancha y, aunque todavía no empiezan a marcar en ordinaria, nosotros ya volamos (alguien tendría que explicar a los suplentes que los pies se mueven al ritmo que marca el bombo –POM-pie izquierdo-POM-pie derecho).

En Santo Domingo, ordinaria y a volar. Llegada a Santa Nonia, por un camino que ya hemos recorrido alguna vez más que los otros pasos (vaya infierno aquel fatídico año). Metemos el Paso MUY BIEN y desbandada por las flores. Abrazos con los conocidos, beso a la familia y para casa, a esperar otro año.

Comentario final: el recorrido más corto, mejor.

2 comentarios:

Fernando Ajenjo dijo...

Otro año, Paco! Y la alegría de recibir a otro hermano.
Se Bienvenido, sobrino; que disfrutes de la ilusión de la Semana Santa igual que tú tío y tu padre.
Ojala que podamos ver los cambios y mejoras que propones en los próximos años, realmente las Cofradias y la Semana Santa Leonesa lo necesitan.
Un abrazo, hermano.

victoria dijo...

!Que descripción!os estoy imaginando con tu padre Fernando preparando todo, es que yo vivo las procesiones, la salida del Paso con la marcha real, indescriptible y más sabiendo que un familiar lo lleva. Ya casi recorrí todo tu blog que es completísimo
un abrazo
Victoria